“Hemos blindado y mejorado el convenio en DHL”

2019/11/19
En el último número de la revista #Landeia, Roberto Pardo, responsable de Industria eta Eraikuntza en Araba, explica la victoria en DHL de Agurain tras 70 días de huelga. #EmanBostekoaGaraipenari

El 30 de julio la asamblea de la empresa de logística DHL de Agurain ratificó el acuerdo sobre el convenio alcanzado con la dirección, poniendo fin así a 70 duros días de huelga. Roberto Pardo destaca el papel de la plantilla para lograr este gran acuerdo.

Un conflicto largo y complicado, pero que se ha saldado con la victoria final. ¿Qué destacarías de este nuevo convenio?

En primer lugar, blindamos nuestro convenio de empresa –con vigencia hasta 2021– con cláusulas de inaplicación y ultraactividad indefinida. Asimismo, se fija como convenio de aplicación de referencia el convenio provincial del transporte de mercancías de Araba, que contempla el derecho a la subrogación. Otro logro importante es que se elimina la doble escala salarial perpetua: nadie va a poder estar más de 12 meses con la categoría de mozo especialista, cuando antes se podía estar hasta 8 años con contrato de interinidad.

El acuerdo también limita la eventualidad; recoge fórmulas para la conversión automática a indefinidos una vez transcurra el tiempo máximo legal para los contratos temporales. Se ha elaborado una fórmula que se revisa anualmente para garantizar que el 75% de la plantilla de operaciones sea indefinida. Hasta ahora cuando denunciábamos la empresa pagaba la multa y ya estaba. Fruto de esa fórmula se produce la conversión a indefinidos de 11 eventuales. Hemos logrado, también, subidas de categoría para 8 trabajadores que suponen aumentos salariales de 3.500 euros anuales.Finalmente, hemos alcanzado una subida salarial global por encima del IPC y 8 horas de reducción de jornada.

Sois un claro ejemplo de que la negociación colectiva no puede ni debe limitarse al salario y poco más. La calidad del empleo ha sido un tema central.

DHL es una empresa de logística, con convenio propio, pero el convenio subsidiario era el estatal de Grandes Almacenes. Era muy importante que el convenio subsidiario fuera el de Transporte de Mercancías de Alava, porque esta empresa trabaja básicamente para Eroski y Bellota, y este convenio recoge el derecho a la subrogación, mientras el de Grandes Almacenes, no.

El anterior convenio venció a finales de 2017 y tenía 36 meses de ultraactividad. Cuando empezó la negociación del nuevo convenio la empresa vino con un planteamiento inaceptable: pretende crear cuatro categorías. Un colectivo, que ya existía, que está fuera del convenio. Un segundo colectivo, los que están en la empresa, que se regirían por el convenio de empresa, por encima del convenio provincial de Transporte de Mercancías. Un tercer colectivo, las nuevas incorporaciones, que se regirían por el de transporte de mercancías. Y un cuarto grupo, los trabajadores y trabajadoras de ETTs, a quienes se les aplicaría el convenio de mercancías de Álava solo en salario y jornada laboral. DHL buscaba el divide y vencerás.

Esa oferta se da en un contexto en el que la Inspección de Trabajo había dado la razón a ELA sobre el uso fraudulento que la empresa realizaba de las ETTs. Asimismo pretendían mantener la doble escala salarial al querer aplicar a las nuevas contrataciones el convenio provincial del Transporte de Mercancías y no el propio de la planta.

Sin la huelga esta victoria sindical no hubiera sido posible.

La plantilla tenía claro que organizada y unida podía lograr un buen convenio; han creído que la lucha da frutos y se han organizado en un sindicato que ha puesto todos sus medios. Y esta victoria sabe mucho mejor teniendo en cuenta que las principales reivindicaciones iban dirigidas a mejorar las condiciones de los colectivos más vulnerables y precarizados. Haber ido a la huelga y haber aguantado durante 70 días es lo que ha movido a la dirección a negociar. Se celebraron 14 reuniones de convenio en 12 meses y la dirección no se movía. Por lo tanto en mayo realizamos paros de cuatro horas durante tres días, y finalmente fuimos a la huelga indefinida. Poco más de dos meses después tenemos convenio.

70 días de huelga en la que la empresa hizo de todo para acabar con la huelga...

La empresa utilizó todos los medios a su alcance, ilegales incluso, para acabar con ella. Realizó esquirolaje interno, utilizando personal de otras categorías para realizar el trabajo de los huelguistas y permitió horas extras. También realizó sustitución ilegal de trabajadores. Se saltó a la torera un derecho fundamental como es el de huelga. Una huelga sirve para retratarse, y con su actuación la empresa se ha retratado. DHL presume de valorar a sus trabajadores y potencia premios o iniciativas como la elección del empleado del año. Pura imagen. Han demostrado que, a lo sumo, solo valoran el factor humano sumiso. Durante la huelga, montamos una carpa frente a las instalaciones y veíamos cómo la empresa hacía entrevistas personales para contratar gente, y todo tipo de provocaciones Esperaban que los piquetes actuaran con violencia para deslegitimar la pelea, pero aguantaron estoicamente.

De una plantilla de 110 trabajadores, unos 40 están fuera de convenio. Fueron a la huelga unas 50 personas, básicamente de ELA. La huelga fue convocada por el Comité pero en medio del paro los dos delegados de UGT se desmarcaron. No fue un golpe muy fuerte porque ELA lideraba el conflicto, pero tampoco fue una decisión positiva para el colectivo.

70 días son muchos días.

Es una guerra de desgaste sicológico. Se aguanta gracias al apoyo anímico mutuo del colectivo y, por supuesto, a la Caja de Resistencia. Es importante estar activo: montamos una carpa y comíamos enfrente de la empresa; hicimos manifestaciones para socializar la huelga; hablamos con los clientes de DHL, Bellota y Eroski; recibimos el apoyo de delegados y delegadas de ELA de otras empresas... Todos los días organizábamos algo. Y también hay que vencer al miedo. La empresa jugó también esta baza asegurando que iban a perder los clientes y los currelas se iban a quedar en la calle. Las huelgas que se alargan son complicadas, pero también sirven para unir al grupo, crear vínculo, tejer lealtades... En los momentos duros surgen muchas cosas buenas.

Con la perspectiva que da el tiempo, ¿qué valoración haces del conflicto?

La gente está contenta tanto con el resultado como con el proceso. Se ha roto la imagen amable que algunos tenían de esta empresa y se ha visto que para ella somos un mero número. El empoderamiento de la plantilla ha sido grande y muy interesante cara al futuro. Es un orgullo cómo han defendido su convenio y su marco de relaciones laborales.

En 7 años, la situación de DHL Agurain ha cambiado radicalmente. ¿Qué ha tenido que ver la entrada de ELA en el Comité de Empresa?

ELA consigue representación por primera vez en 2012, 2 de 5 delegados. En 2016, últimas elecciones sindicales, conseguimos 7 de 9 y cerca de la mitad de la plantilla está afiliada. Las cosas empiezan a cambiar con la entrada de ELA en el Comité. En 2012 existía una doble escala salarial que había sido instaurada en 2010 con el apoyo de los Independientes, CCOO y UGT. El personal contratado antes del año 2010 cobraba 6.000 euros más al año que los incorporados posteriormente. En el primer convenio conseguimos eliminar esta doble escala a la mitad, con el objetivo de eliminarla totalmente en este segundo convenio. Otro objetivo que nos marcábamos era buscar fórmulas de acabar con la contratación fraudulenta; había momentos en que los trabajadores de ETTs suponían la mitad de la plantilla. Y lo vamos consiguiendo.

Se ha hecho un gran trabajo de estar con la gente. Hemos denunciado la contratación fraudulenta; hemos definido quién es clase trabajadora en la empresa y quién no: nos encontrábamos con la paradoja de que gente fuera del convenio pretendía poder decidir sobre el mismo, y lo hemos impedido. Estamos poniendo coto a la precariedad, y todavía tenemos mucho recorrido. No ha acabado la pelea. Ahora toca defender la aplicación del convenio y preparar la negociación colectiva del próximo.