Cuando dos células se juntan

2018/03/06
Los dos contratos que teníamos eran indefinidos pero con un pequeño matiz, el de Gloria lo era a media jornada. Aunque en realidad trabajara al cien por cien, la crisis fue utilizada como el eufemismo perfecto del jefe para no hacer las cosas en condiciones. A menudo nos lamentábamos de ello, ya que, no era una situación fácil para Gloria. El respaldo que tenía era prácticamente nulo en aquel lugar de trabajo. Su única compañera, la hija del jefe… os lo podéis imaginar. Trabajaba más de 1800 horas anuales y todavía tenía que dar las gracias.

Endika, delegado de ELA

Primera parte

Cuando dos células se juntan, se hace la magia. La naturaleza conspira… y crea vida.

Esta historia que os voy a contar es bastante reciente, tan reciente que todavía no ha terminado. Precisamente comienza con la unión de dos células.

Gloria y yo vivíamos en un piso de alquiler cuando se quedó embarazada. No teníamos pretensión alguna todavía de barajar una hipoteca, pero al poco tiempo de conocer la noticia del embarazo, por motivos de fuerza mayor por parte de la arrendataria, tuvimos que abandonar el piso. Decidimos buscar piso y meternos en una hipoteca. El alquiler estaba complicado.

Resulta, que cuando Gloria se incorporó al trabajo después de las vacaciones, su jefe le comunica que le va a quitar la jornada completa. Va a empezar a trabajar en función de lo que marca su contrato, es decir, 4 horas. Mientras estuvo de vacaciones, la empresa aprovechó para formar a una persona

Era el mes de octubre y aprovechando vacaciones empezamos a rondar bancos. Disponer de dos nominas fue una baza importante a la hora de negociar. Los dos contratos que teníamos eran indefinidos pero con un pequeño matiz, el de Gloria lo era a media jornada. Aunque en realidad trabajara al cien por cien, la crisis fue utilizada como el eufemismo perfecto del jefe para no hacer las cosas en condiciones. A menudo nos lamentábamos de ello, ya que, no era una situación fácil para Gloria. El respaldo que tenía era prácticamente nulo en aquel lugar de trabajo. Su única compañera, la hija del jefe… os lo podéis imaginar. Trabajaba más de 1800 horas anuales y todavía tenía que dar las gracias. El resto de trabajadores, como en toda buena empresa con jefe de parche en ojo y pata de palo, eran falsos autónomos, incluso a veces sin contrato. Los fontaneros, los pintores, el albañil…

LA LEY DE MURPHY. “Si algo puede salir mal, saldrá mal”

No salió bien, 5 minutos después de recogerla, entre insultos le llama su jefe “¡Estás loca!… ¿Qué haces mandándote correos a tu email?... ¡Porque eres gilipollas!...”. “Para demostrar mi jornada completa…” dijo Gloria. Cuando terminó la discusión y echó mano al móvil para enseñarme los mensajes, los emails estaban eliminados.

Está claro que relaciones como aquella solo pueden acabar mal, y en este caso, así fue. Resulta, que cuando Gloria se incorporó al trabajo después de las vacaciones, su jefe le comunica que le va a quitar la jornada completa. Va a empezar a trabajar en función de lo que marca su contrato, es decir, 4 horas. Mientras Gloria estuvo de vacaciones, la empresa aprovechó para formar a una persona y cubrir la otra mitad de la jornada sin conocimiento de Gloria. Era evidente, el embarazo algo tenía que ver. La impotencia fue enorme y Gloria sin poder contenerse, comunicó a su jefe que estaba embarazada. Ahora que íbamos a ser tres, aquello suponía un impacto económico importante. Ocultar los síntomas que produce el embarazo a la persona que durante ocho años has tenido como compañera, en este caso la hija del jefe, por muy bien que intentes disimularlo, creo que es algo complicado. Gloria todavía no había alcanzado el tercer mes de embarazo, pero estaba claro, ella, la hija del jefe, futura heredera del negocio, promovió aquella decisión y no fue ninguna casualidad lo que ocurrió. Gloria estaba embarazada y estorbaba. Fue una situación de mucha rabia.

Ante aquella injusticia, Gloria quiso reaccionar. Necesitaba demostrar de alguna manera su jornada de trabajo real. Que lo que estaba sufriendo era una autentica represalia, un ataque a su estado de embarazo. Por todo ello, y de forma no muy hábil, fruto probablemente de los nervios, se reenvió unos emails del trabajo, a su correo. Concretamente por la hora en la que esos emails fueron enviados el día que fuera, era demostrable su jornada de trabajo real, o eso fue lo que por lo menos intentó Gloria. No salió bien, 5 minutos después de recogerla, entre insultos le llama su jefe “¡Estás loca!… ¿Qué haces mandándote correos a tu email?... ¡Porque eres gilipollas!...”. “Para demostrar mi jornada completa…” dijo Gloria. Cuando terminó la discusión y echó mano al móvil para enseñarme los mensajes, los emails estaban eliminados. Alguien había accedido a su correo y se los había eliminado “¡No puede ser!... ¿Cómo?... He dejado el correo abierto…” he ahí lo de no muy hábil…

AL DÍA SIGUIENTE LA DESPIDIERON

“Ofrecemos X dinero” decía el abogado de ellos, “No es suficiente, tenemos mucho que demostrar y nos jugamos mucho” decía Legarreta, “¡Pues a juicio!... ¡A juicio!” decía en tono arrogante y convincente el dichoso jefe. Y así fue, al rato el juicio comenzó

A la mañana siguiente, pedí a un compañero del sindicato que llamara a la empresa para tener algo de información, “Tiene pinta que se va a agarrar a los emails para despedirla” me dijo después. Y así fue. A la tarde, aquel compañero pudo hablar con el jefe y le dijo que estaba dispuesto a ofrecer lo que supone un despido por media jornada, ¿Qué es eso cuando te vas con 500€ de paro y en estado de embarazo?

Si el empresario que te va a despedir no es muy inteligente, es probable que haga uso de la arrogancia e intente amedrentarte. Así fue como se lo hizo el personaje este a Gloria, y estábamos advertidos. Esto fue lo que redacto en aquella carta de despido: Decía, que existía un incumplimiento grave y culpable de sus obligaciones contractuales. Le acusaba de enviarse datos e información confidencial. Una transgresión de la buena fe contractual y una falta muy grave según el convenio aplicable, agarrándose a un artículo que hablaba de fraude, deslealtad, abuso de confianza y hurto o robo. Para matizar, decía al final: Le comunico además que estoy estudiando las acciones penales que pudieran corresponder. ¡Menudo artista! Solo le faltaba poner que le iba a meter en la cárcel.

Hay que reconocer, que algo así arruga a cualquier persona humilde. En nuestro caso, teníamos asumido que la carta iba a ser dura. Perdimos la hipoteca. Un mes dando vueltas rebajándonos por los bancos. Vuelta a casa de nuestros padres. Al final conseguimos salvar el piso, evidentemente, no con las mismas condiciones.

PLÁNTALE CARA A LA ARROGANCIA

En el sindicato hay gente muy capaz. Son muchos años los que llevo como delegado y lo puedo asegurar. No hay vocación de héroe, simplemente hay humildad, y mediante la humildad se planta cara a la arrogancia. ¡Ojo! Eso no quiere decir que todo lo hagamos bien, cometemos errores también, pero hay mucho compromiso.

Evidentemente, ante aquella situación no nos quedamos de brazos cruzados y metimos demanda. Como en toda demanda, días antes del juicio, existe un acto de conciliación. A este acto por parte de la empresa acudió una abogada. Parece ser que no las tenía todas consigo. No ofreció nada e insinuó que convenía negociar. Mientras tanto, pasó el tiempo. No son fáciles esos momentos. Hay mucha incertidumbre, muchas dudas, y cuando el personaje que tienes enfrente es un descerebrado, nunca sabes por donde te puede salir. Hay que ser muy valiente, sobre todo cuando lo que puedes perder es una cantidad económica puesta encima de la mesa. Gloria tenía claro que la cosa iba a acabar en juicio.

Tres semanas antes, comenzamos a preparar el juicio. Había mucho que demostrar: La jornada completa, el despido por el embarazo y una vulneración al derecho a la intimidad. En la empresa utilizaban el móvil como herramienta de trabajo, mandaban Whatsapp para localizarse con partes de trabajo, podía valer para demostrar la jornada completa. Había que demostrar también que mientras Gloria estuvo de vacaciones, estuvo una chica formándose para sustituirla (Cosa difícil porque la tenía sin contrato) y que existía una represalia debido a su embarazo. Teníamos que ir reforzados ante la posibilidad a que utilizaran en contra nuestra los emails que Gloria se envió a su correo, y evitar que confundieran al juez haciéndole creer que se hiciera con fondo desleal para montar un negocio en beneficio nuestro. Antes de nada, Legarreta (abogado del sindicato) pega un toque a la abogada contraria para ver que se cuenta. Nos llamó mucho la atención su reacción. La abogada tenía unas ganas tremendas de quitarse aquel caso de encima. Parecía que le estaba dando un quebradero de cabeza importante. No le gustaba la línea que quería tomar su cliente. Me imagino, que como mujer, todo aquello le repugnaba.

Al poco tiempo le llamó a Legarreta para hablar de posibles cantidades. Le parecía demasiado elevado lo que pedíamos, no por ella, sino por su cliente, decía que era demasiado cabezón. Creo que estaba desesperada y no estaba dispuesta defender lo indefendible. No volvimos a saber más de ella, mientras tanto, nosotros seguimos a lo nuestro.

COMIENZA EL JUICIO

Legarreta es un crack. Es un abogado de esos que transmite seguridad, joven y que nunca habla demasiado. Me imagino que como otros tantos, pero él, tiene algo más. Es un tío majo. Por nuestra parte, Gloria convenció a un antiguo compañero suyo para que testificara a su favor, eternamente le estaremos agradecidos.

El día del juicio, Gloria y yo llegamos con antelación, y antes de entrar a los juzgados, entramos a una cafetería a tomar algo. Resulta, que cuando fuimos a entrar en la cafetería, en la terraza del bar de al lado se encontraba el jefe y la hija con otros tantos, como la cuadrilla que se junta para potear antes del partido. “¿Todos esos van al juicio?” nos preguntamos. Pues sí, todos iban al juicio. Con un abogado nuevo como fichaje. Entre ellos se encontraba, el albañil compañero de Gloria, un perito informático, un perito muy amigo del jefe que de vez en cuando pasaba por la empresa, La hija del Jefe compañera de Gloria, y sacando pecho, el Jefazo. “Ofrecemos X dinero” decía el abogado de ellos, “No es suficiente, tenemos mucho que demostrar y nos jugamos mucho” decía Legarreta, “¡Pues a juicio!... ¡A juicio!” decía en tono arrogante y convincente el dichoso jefe. Y así fue, al rato el juicio comenzó.

¿Qué horario de trabajo tenia Gloria?” le preguntaba la jueza a nuestro testigo, “De 9:00 a 13:00 y de 15:00 a 19:00” responde. “¿Qué horario de trabajo tenia Gloria?” le preguntaba la jueza a la hija del Jefe, “Tenía una jornada flexible, a veces venía a una hora y a veces a otra…”. “¿Qué horario de trabajo tenia Gloria?” le preguntaba la jueza al Jefe, “A veces venía a una hora, a veces a otra, había días que no venía y otros que venía el día entero…” no anduvo muy fino el jefe, dado que en los partes de trabajo figuraba que Gloria iba todos los días a trabajar. Como es evidente, mentían.

¿Notó alguna vez algo en Gloria?” Preguntaba el abogado del jefe, al Perito amigo, ”Bueno… una vez me llamó por teléfono y me preguntó a ver que tenía que hacer para montar una empresa… pero yo no le di importancia…” “No le diste importancia pero, en cambio, tu hoy vienes aquí a testificar…” intentaba evidenciar las cosas ante la jueza Legarreta. “¿Conoce usted a la persona que tiene detrás?” Le preguntaba el abogado del jefe, al Albañil que iba con ellos por el testigo de Gloria, ”No…” El testigo de Gloria alucinaba, tenía hasta fotos en el Facebook con él en alguna obra. “¿Noto alguna vez algo en Sonia?” Preguntaba el abogado, al albañil “Bueno… una vez me comentó que quería montar una empresa y si me quería ir de albañil con ella…” Que bajeza, era compañero de Gloria y le había traicionado. La coartada de la empresa era evidente, querían hacer creer a la jueza que Gloria había robado información a la empresa para beneficiarse y montar ella su propio negocio.

Por nuestra parte, teníamos unas 200 conversaciones de Whatsapp que demostraban la jornada completa de Gloria, teníamos hasta para el Albañil “¿Esta conversación es suya?” todos reconocieron la suya. La empresa había presentado un informe pericial en el que se veía el correo y los archivos remitidos por Gloria y la navegación en internet de los últimos meses. Tras dejar claro que lo que habíamos presenciando en aquel juicio era una autentica teoría conspirativa y que lo expuesto por la empresa hacia como quien dice “aguas”, después de una hora pasada de juicio quedó visto para sentencia. No sabíamos cómo iba a acabar aquello, pero teníamos claro que por lo menos nos llevábamos la experiencia. Habíamos presenciado la auténtica bajeza del ser humano en persona, El jefe pasó de amenazar con tomar acciones penales, a hacer el ridículo y crear una autentica pantomima en el juicio, todo por no soltar el dinero que tenía que soltar.

SENTENCIA

debo DECLARAR y DECLARO la NULIDAD del despido de la actora…

No se consiguió demostrar que el despido fuera concretamente por el embarazo. Era difícil, ya que, la trabajadora que sustituyó a Gloria mientras estaba de vacaciones y formándose para sustituirla no tenía contrato. No obstante, el despido se consideró Nulo por encontrarse embarazada.

debo CONDENAR y CONDENO a la empresa demandada a que proceda a la inmediata readmisión de la demandante con abono de salarios dejados de percibir…

Se demostró la jornada completa, cosa nada fácil. Los mensajes de Whatsapp la jueza los tuvo en cuenta, además de la contradicción entre el jefe y la hija, uno decía que a veces no iba a trabajar y lo compensaba yendo al día siguiente 8 horas, y la otra decía que nunca había ido 8 horas a trabajar. Además, El contrato que se le hizo después a la trabajadora que sustituyó a Gloria era de 40 horas. Todo ello sirvió para que la Jueza entendiera que la jornada real de Gloria era de Tiempo Completo.

así como el abono de una indemnización…

El hecho de haberse metido la empresa en el ordenador de Gloria, fue considerado una vulneración a su derecho a la intimidad por haberse metido sin conocimiento y sin consentimiento de la actora y los datos enviados por ella no fueron considerados contrarios a los intereses de la empresa.

CUANDO DOS CÉLULAS SE JUNTAN

Cuando dos células se juntan, se hace la magia. La naturaleza conspira… y crea vida. Una célula busca a la otra, y cuando la encuentra, la otra la acoge y se multiplican. Necesita la una de la otra para poder sobrevivir. Es el reflejo de la vida sin aun existir. Agredieron a mi pareja y en consecuencia me agredieron a mí también. Es una cuestión ética y moral que cuando agreden a las mujeres, nos agreden a los hombres también. Agreden a nuestras hijas, a nuestras hermanas… A la vida. Esto que digo es una lección básica que como especie no alcanzamos a comprender, una contradicción del ser humano imposible de entender. Una paradoja en si.

El día 8 de marzo de 2018 será un día histórico para las mujeres. Ese día, por una simple cuestión de dignidad, las mujeres deben tomar la calle.

CONTINUARÁ…

SEGUNDA PARTE. “...Sácala a patadas de aquí…”